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28 noviembre 2019

Recordando a Diego Rivera y Honores a Valentín Campa
by MercadoInterno - 0



R Á F A G A 
Recordando a Diego Rivera y Honores a Valentín Campa
JORGE HERRERA VALENZUELA
Dos de los personajes que de recia personalidad e ideología definida desde su juventud, han recibido merecidos reconocimientos. Uno por desempeño como gran muralista y pintor, mientras que el otro destacó en las lides sindicales y en la política partidista. Ambos fueron objeto de sendos homenajes en estos últimos días del noviembre de manifestaciones callejeras, realizadas por diversos con diferentes motivos, en la Ciudad de México.
Los dos mexicanos eran de tendencias políticas izquierdistas, manifestadas en sus acciones. Me referiré, en primer lugar, al guanajuatense Diego Rivera que estremeció al país cuando en su mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central” que originalmente estuvo en el Salón Versalles del Hotel Prado, desaparecido en el sismo de 1985, escribió la frase “Dios no existe” y que en 1956 aceptó borrarla. El mural fue rescatado y se encuentra en un espacio construido exprofeso, en lo que fue el estacionamiento del Hotel Regis, que también quedó en ruinas en ese septiembre de 1985. Los dos hoteles estaban ubicados en la entonces esplendorosa Avenida Juárez.
Sucede que el arquitecto Carlos Obregón Santacilia contrató en 1947 a Diego para que pintara el mural y el 4 de junio del año siguiente fue la inauguración del Hotel Prado, frente a la Alameda Central, en la Capital del País. Para bendecir el fastuoso hotel, propiedad de la Dirección de Pensiones (el antecedente del hoy ISSSTE) fue invitado el Arzobispo Primado de México Luis María Martínez, quien al leer la frase en el mural se negó rotundamente a cumplir el deseo de los anfitriones. 
Pese a ser un religioso con tendencia liberal, el carismático y popular Arzobispo, no solo se molestó sino que se reveló airadamente y calificó de “frasea atea” que aparecía en  el dibujado papel que sostenía en sus manos Ignacio Ramírez, “El Nigromante”. En dicho papel se leía: “Dios no existe, afirmó y demostró, experimentalmente, Ignacio Ramírez”. En el diario La Prensa se invitó al pueblo a destruir el mural que, temporalmente, fue cubierto con mantas y la noche del 5 de junio los hermanos José y Ricardo Ludow, del grupo “Los Conejos”, a martillazos “borraron” la frase. 
Durante semanas el escándalo fue mayúsculo y Diego Rivera que gustaba vivir en el extranjero, se fue a Nueva York. En otra ocasión el mural fue blanco de un nuevo ataque y destruyeron la pintura del rostro infantil de Diego Rivera. La polémica en pro y en contra del suceso motivó que escritores, pintores y mucha gente del pueblo se enfrascara en fuertes discusiones. En 1956 Diego retornó al Distrito Federal y “aceptó borrar la frase”, lo cual Últimas Noticias de Excélsior publicó en primera plana. Hace apenas 10 años, en el 2009, un grupo de artistas y escritores se dirigieron a la dirección general del Instituto Nacional de Bellas Artes, solicitando que se reinscribiera la multicitada frase. La respuesta oficial fue negativa.
El pasado domingo 24 del presente se cumplieron 62 años del fallecimiento, por insuficiencia cardíaca del muralista revolucionario y recuerdo el gran homenaje que se le rindió en el Palacio de Bellas Artes y el tumulto que acompañó al cortejo por las Avenidas Juárez y Paseo de la Reforma. Finalmente los restos del guanajuatense descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres. Sus familiares y amigos, reunidos en la Rotonda,  le rindieron un homenaje. 
¿Saben el nombre completo de este aguerrido muralista? En el acta del Registro Civil aparece como Diego María Rivera y en la del bautizo: Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez. Sus esposas fueron: la pintora rusa Angelina Beloff (Angelina Petrova Belova), Guadalupe Marín, Frida Kahlo y Emma Hurtado. Tuvo 4 hijos: Diego Rivera Beloff, Marika Rivera Vorobieva, Lupe y Ruth Rivera Marín. 
VALENTÍN CAMPA A LA ROTONDA
Por decreto presidencial precisamente el día en que se cumplieron 20 años de su fallecimiento, el luchador socialista, comunista y líder sindical Valentín Campa Salazar será el personaje número 125 de la Rotonda de los Personajes Ilustres, conocida hasta principios del actual siglo como Rotonda de los Hombres Ilustres. Ahí reposan, en ese lote del Panteón Civil de Dolores, los restos de 117 hombres y cinco mujeres, porque Lupe Vélez fue trasladada al lote de Actores de la Anda (Panteón Jardín) y Leona Vicario a la Columna de la Independencia. 
Don Valentín Campa es el cuarto mexicano originario de Nuevo León, en esa Rotonda. También recibieron los honores el educador Moisés Saénz Garza, el escritor Alfonso Reyes Ochoa y el general Mariano Escobedo, cuyo nombre completo fue Mariano Antonio Guadalupe Escobedo de la Peña, secretario de Guerra y Marina con el presidente Sebastián Lerdo de Tejada, gobernador de Nuevo León y cuatro veces gobernador de San Luis Potosí, además de ser el héroe en el Sitio de Querétaro, en el preludio del fusilamiento de Maximiliano, Miramón y Mejía, en el Cerro de Las Campanas. 
Campa fue candidato presidencial en 1976 por el Partido Comunista Mexicano, aunque oficialmente no figuró y el único candidato registrado fue el PRIista José López Portillo. Don Valentín a los 23 años de edad, en 1927, se afilió al Partido Comunista, donde dos veces fue expulsado. Fundó y presidió el Partido Unificado Socialista de México, el PSUM. Compañero de lucha con el ingeniero Heberto Castillo Martínez, quien también está inhumado en la referida Rotonda.
jherrerav@live.com-.mx

     
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