Las Últimas

Dropdown Menu

07 diciembre 2017

¿Éxodo de empresas extranjeras en México y en Aguascalientes hacia EU?
by MercadoInterno - 0


Juan Manuel Rodríguez   (7 dic 17)

¡Imposible! podría ser la inmediata y precipitada respuesta a la pregunta  –que algunos calificarían de catastrofista-- formulada en el encabezado de este artículo.

Sin embargo, el cuestionamiento no puede considerarse ocioso ante las circunstancias tanto geopolíticas de transformación profunda que registra el mundo y las condiciones locales y regionales que está viviendo México en los estertores del modelo económico neoliberal que durante más de tres decenios nos ha estado arruinando (que ha sido abandonado en todo el mundo y que nosotros insistimos en seguir aplicando ¿verdad, Meade?), agravado por el neoproteccionismo comercial anunciado por la administración trumpista.

Nuestra larga y fructífera relación con la inversión extranjera procedente de Japón, e incluso la relación directa de nuestras autoridades con los directivos de la próspera industria automotriz de Nissan enclavada en Aguascalientes y su benéfico efecto generador del empleo de la mano de obra hidrocálida, merece todo el reconocimiento por el impacto económico estatal logrado y más por la repercusión social, que reconocemos.

Nos preocupa, pues, el clima de inseguridad que hemos constantemente criticado que afecta a nuestra sociedad y más nos inquieta cuando, como anfitriones, nos enteramos de la agresión que sufrieron  ciudadanos japoneses en un área tan céntrica como el teatro Aguascalientes. Lejos estamos de caer en la violencia que registran otras zonas del Bajío (Guanajuato, por ejemplo) donde, ha trascendido, que el corredor del cluster automotriz –con Toyota, Mazda, Honda y otras, como General Motors--, están seriamente considerando la posibilidad de emigrar de esa zona.

Nuestra cordial relación de más de 30 años con la emblemática empresa de Nissan, puede considerarse garantía de estabilidad para su estancia en México (en Aguascalientes y Morelos), pero la geopolítica influye radicalmente. Norcorea nos parece alejada y ajena de nosotros, pero los misiles que lanza sobre el espacio japonés, ya orilló al primer ministro Abe distraer su mirada de México como destino de sus capitales, para ofrecer a Estados Unidos posibilidades de inversiones por alrededor de 200 mil millones de dólares. Entendemos que Japón requerirá apoyo frente a su beligerante vecino Kim Song-un.

Los analistas hacen cuentas y estiman que de ser aprobada la iniciativa fiscal de Trump de reducir de 35 a 20% los impuestos a empresas extranjeras, la repercusión para México podría significar una caída de menos (-)40% de la Inversión Extranjera Directa (IED) que ahora recibimos, independientemente de las empresas que -como Ford en San Luis Potosí— se llevarán sus plantas hacia los EU. La industria maquiladora automotriz en México seguramente tendrá que hacer estudios de costo-beneficio no sólo de la reducción de impuestos en EU, sino de los aranceles que le impondrá ese país a quien quiera exportarle  autos y manufacturas, después de todo, es el mayor importador de unidades vehiculares en el mundo. Estados Unidos,  de manera global, tiene un déficit en su balanza de intercambio comercial mundial de alrededor de los 750 mil millones de dólares que, con su reforma fiscal, espera reducir no sólo frente a México, sino  frente a todo el planeta.

El problema fundamental es que México le apostó a la inversión  extranjera, que puede ser bienvenida si sólo fuera complementaria de la inversión mexicana, pero nuestra industria no ha recibido la atención equiparable cuando el año pasado tuvo un estancamiento, es decir, un crecimiento de 0.0% y el más reciente mes hasta un decrecimiento lo cual es consecuencia del abandono en que está arrumbada.

El país no crece en su Producto Interno Bruto (PIB) más allá del 2 por ciento y algunas décimas desde hace 3 decenios. Solamente en el tercer trimestre de este 2017, por primera vez en 31 trimestres el PIB del país reportó una contracción de menos (-)0.2%, atribuido por Hacienda a los sismos y al huracán Harvey que afectó las refinerías texanas que nos surten de gasolina, y aunque el “hubiera” no existe, funcionarios dijeron que sin estos desastres “hubiéramos” crecido 0.2 por ciento. 

Para nuestro consuelo añadió que de enero a septiembre sí crecimos 1.7% de enero a septiembre.

Los observadores aseguran que el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018) –que ofreció concluir su régimen con un crecimiento de 5% o más- no podrá rebasar, y quizá sólo igualar, el crecimiento de Felipe Calderón Hinojosa que fue de 2.1% sexenal. 

Ya José Antonio Meade –a quien algunos analistas atribuyen ser el creador de la reforma estructural energética cuando fue secretario del régimen panista de Felipe Calderón, y que se aplicó con Peña Nieto--, lo primero que hizo como titular de Hacienda en este régimen, bajó su predicción del crecimiento del PIB, a sólo un rango de entre 1.3 a 2.3%, previamente pronosticado entre 2 y 3% para este año.

Más los expertos estiman que, con la reforma fiscal trumpista, el PIB de México podría afectarse en su crecimiento con  una caída de algo superior al 2 por ciento. Este es el panorama que México vive en los momentos de gran incertidumbre tanto a nivel geopolítico mundial.  en la relación bilateral con Estados Unidos, y en nuestro entorno interno, en momentos en que tenemos ínfimo margen de maniobra, y que buscamos resolver acudiendo a más de 43 tratados de libre comercio que dejamos de lado con decenas de países, por incapacidad para hacer valer plenamente nuestras estructuras internas, para concentrarnos en uno sólo: el TLCAN, ahora a la deriva. 

Buscamos diversificar nuestras relaciones, que nos llevará años y muchos esfuerzos y lo que nos faltará es tiempo que no tenemos y, sobre todo, una renovada política económica mientras los verdaderos populistas que nos han gobernado los últimos 5 sexenios estuvieron gritando ¡al ladrón, al ladrón!, hundidos en el lodo de la corrupción….y en la impunidad, y aún nos siguen ofreciendo más de lo mismo: crecimiento y progreso, prepararnos para administrar la riqueza e ir al primer mundo…. y no hemos aprendido a rechazarlos en las urnas.


« PREV
NEXT »

No hay comentarios

Publicar un comentario